Si van al American Sport sede Charcas, me veo en la obligación civil de prevenirlos: NO hagan la clase de las 20 hs de Tae-Bo.
¡Es que hay un señor que suda que es una cosa de locos! Es petiso, macizo, tipo 40 años, bien morocho y con corte de patova. Usa bermudas y musculosa negras y muñequeras de toalla, y hace toda la clase con pesas, imagino que para hacerse el canchero con las señoras, porque los tipos grosos de verdad van y hacen fierros afuera, con los hombres.
La música está fuerte y el salón repleto porque ya es noviembre y están todos desesperados. Suena "Girls, girls girls" versión gimnasio, seguida por "Suavemente", de Elvis Crespo y a este hombre le cae agua por todo el cuerpo. Le sudan las piernas, las manos, la cara mientras hace la coreografía, concentrado. Literalmente gotea y, cuando salta, salpica y va dejando un charco en el piso.
Me paso toda la clase esquivando los chorros de transpiración de este tipo horrendo que, además, larga olor, pero lo peor es cuando hacimos abdominales. Sube y baja la pierna y juro que larga cataratas de agua que le caen por las pantorrillas. Yo me lo imagino sacudiéndose como un perro después de mojarse y me muero de miedo.
Cuando terminamos, se levanta y en la colchoneta deja un lago al que no le presta la más mínima atención. Chorreando a medida que camina, agarra esa misma colchoneta y la pone, sin más, en la pila que luego usarán las personas de la próxima clase.
Las veces que me lo crucé me fui con náuseas (y llena de odio, ¡qué falta de respeto viejo, SECATE!) y desde entonces me paranoiqueo pensando que quizás yo haya usado la misma colchoneta que él en más de una ocasión.
Me tengo que empezar a llevar una toalla, ¿no?





