Ahora soñé con helado

7/20/2011
Yo arreglaba con una compañera de trabajo, Juli, que es muy religiosa y está embarazada, para ir a ver una obra de teatro que consistía en un grupo de muchachos acróbatas lookeados como Bowie, haciendo malabares con bolas de cristal con luces.

Tomábamos un remis que salía 30 pesos y llegábamos a un complejo situado en Avellaneda. Tenía un shopping muy grande, varios supermercados, un bowling y cines (¿y los teatros?). Como la función empezaba a las 19:19, nos separamos para dar una vuelta y quedamos en encontrarnos en la puerta de la sala a esa hora.

Yo recorría un poco el shopping y encontraba un local de diseño palermitano especializado en helados, muy chiquito y con paredes rojas. Había de pistacho, de canela y de varios sabores exóticos con nombres de fantasía, cada uno en potes chiquitos forrados en tela, con moñitos, etc. Justo estaban haciendo una degustación y había un grupo de modernos muy lookeados probando los potes sin parar.

Saludaba, me sentaba y empezaba a comer. Primero probaba el de pistacho, color verde musgo muy intenso. Después el de canela y después el resto, llenándome la boca casi in respirar. Todos me parecían horribles y me daban como asco, pero no podía parar de comer.

Cuando ya estaba cansada, me alejaba de la mesa donde el resto seguía conversando y probando helados y encontraba un pote diferente, cerrado, sobre un banquito.


"Argentino", decía. Lo abría y encontraba helado marmolado color celeste y blanco, con algunos bombones rellenos de dulce de leche en el fondo. Este me parecía rico. Casi descompuesta lo dejaba por la mitad.

Al darme vuelta para irme, me encontraba a las dueñas del local y a todos los invitados en silencio, mirándome.

"Te comiste el helado para Jorge Rial", decía una. "¿Te estamos dando de todo para probar y vas y te comés justo ese que era para Jorge Rial?", decía otra, mientras Jorge Rial golpeaba la puerta.

"Uh, ahora si lo twitteo, Jorge Rial me va a dar follow", pensaba yo y empezaba a tipear en el teléfono hasta que miraba la hora y... eran las 23:15. ¡Se me había hecho tarde para ver la obra de las bolas de cristal y los Bowies!

Salía corriendo y pensaba en Juli. ¿Me había esperado? ¿Se había ido en el remis? ¿Había visto la obra? ¿Cómo iba a volver a casa yo? ¿Y qué le iba a decir a Juli? Tenía que pensar una excusa. Se me había hecho tarde porque me había descompuesto, porque me perdí en el shopping, porque me confundí la hora de la función... No, todas eran pedorras. Le iba a decir la verdad... si es que ella todavía estaba ahí.

La encontraba apoyada contra una columna, esperándome, seria pero tranquila.

"Perdoname, te juro que fue sin querer, no me dí cuenta..."
"La obra estuvo muy linda".
"... lo que pasa es que... no sé... me distraje... perdoname".
"Vamos a llamar al remis".

Y ahí me desperté.

¿QUÉ QUIERE DECIR? El sueño tiene: compañera embarazada, religión, culpa, teatro, bolas de cristal, david bowie, twitter, jorge rial, palermo, helado, celeste, Argentina...

Oh my Outlet 3

7/07/2011
¡Hola chicas! Hoy les traigo un look muy "señora bian" a un precio realmente sorprendente. Esta vez, además, las fotos me las sacó Maxi así que aproveché para posar tipo Teresita Garbesi porque mannequins eran las de antes.

Para empezar tenemos este sacón de pelito de camello color camel (cua). Es muy, muy grueso y abrigado, algo pesado en comparación a las porquerías de paño tipo polar a las que estamos acostumbradas. Tiene un detalle de costuras en el frente que forman una especie de "pechera" y unos botones vintage que le dan un toque Lola Fonzi que me vuelve loca.



Notarán que me va algo cortito de mangas y me hace un poquitín ancha (soy flaquíiiiisima en verdad pero la cámara me engorda 14 kilos), y la razón es sencilla: lo compré usado, en el Cotolengo Don Orione.

El Cotolengo queda en Cachi 566, Nueva Pompeya, relativamente cerca del Ejército de Salvación, así que pueden aprovechar y visitar los dos juntos. En el Ejército hay muebles maravillosos y baratísimos, mientras que el Cotolengo tiene menos muebles pero precios todavía más bajos en algunos objetos. Mi amigo @melquiadess, por ejemplo se compró unas remeras marineras divinas a $5, del algodón de antes.


¿El precio de esta maravilla invernal? Diez pesos. Sí, diez pesos. Todos los sacos van de los 10 a los 40 pesos. Este seguro era de 40 pero me lo cobraron mal, así que pagué DIEZ PESOS.

Diez pesos.

Lo combiné con un polerón con guarda alpina color hueso, que sospecho es 100% acrílico, aunque es de una suavidad deliciosa. Es bien largo, así que va perfecto con calzas o chupines. Yo lo uso con mi chupín color habano de Cul de Crin que me mandaron de regalo. ¿Cuánto sale el polerón? $70, y lo compré en el Quilmes Outlet.


¿Alguna encontró alguna joya en una feria americana alguna vez? ¿O no les copa la idea de la ropa usada? ¿Qué tul el saqueli?

DIEZ PESOS.