Las aventuras de Adriana.

8/18/2006
Adriana tiene un admirador que es abogado y trabaja en Personal casa central Quilmes, a quien conoció por intermedio de una alumna. Adriana dice que es "muy feo", pero nosotras decimos que "zafa". Todos los jueves le envía flores en vistosos ramos, siempre acompañados por una tarjetita.

La última tarjetita decía algo así como "Aunque sea de noche, con esos ojazos y tu sonrisa podemos hacer algo de sol. Si necesitas alguien que sepa de leyes, digo presente".

Seguramente los lectores de este blog no entenderán por qué Adriana habría de necesitar un experto en leyes. Bueno, resulta que el otro día iba Adriana por Sarandí rumbo a la parada del colectivo, cuando la para una camioneta de Gendarmería.

"Disculpe señora, nos va a tener que acompañar"
"¿¿Qué?? Yo no voy a ningún lado, tengo que ir a trabajar"
"Mire señora, hay una orden de un juez y usted nos tiene que acompañar para ser testigo de un operativo."
"Mirá vos, yo no me pienso mover de acá porque no sé quiénes son ustedes."


Los dos gendarmes le muestran sus credenciales o whatever, y en eso estaban cuando aparece un tercer gendarme, fuertemente armado.

"¿Hay algún problema? ¿La testigo no nos quiere acompañar? Mire señora que si no nos acompaña la tenemos que llevar por averiguación de antecedentes".
"Bueno está bien"
, dijo ella, oooobvio.

Los gendarmes suben a Adriana a la camioneta y la llevan a un barrio de zona sur muy cercano a Bernal. Son las siete y cuarto de la tarde, y ya está oscuro. Allí se bajan todos y uno de ellos le dice a nuestra profesora estrella:

"Ponete el chaleco por si se arma un tiroteo y quedate acá al costadito".

Acto seguido -Adriana ya se estaba haciendo caca encima y gritando como una desquiciada- registraron la casa donde presuntamente se escondía un líder narcotraficante. No encontraron nada, así que la subieron a la camioneta y la depositaron en una calle cualquiera.

Así que Adriana se quedó con mucha curiosidad sobre si es obligación acompañar a los paladines de la justicia en operativos o si uno puede negarse, de ahí el ofrecimiento del abogado admirador.

Pero bueno, a ella no le gusta él, así que sigue falta de sesso. Esto explicaría el regalo que le hizo una alumna de pelo corto el miércoles: Un pepino con la inscripción "soy todo tuyo" y un chocolate, supongo que con la inscripción "para después".


Pero esto no es todo. Anoche estábamos en plena clase de G.A.P. (basta de hacerme saltar por dios, me duelen las tetas), cuando nos sorprendió la multitudinaria marcha de Bellas Artes, que ya estaba llegando a la estación de Quilmes city. Las más de cinco mil personas que repudiaban al intendente Villordo y defendían la educación se extendían por varias cuadras. (Lean todo en Perspectiva Sur, pero sólo hoy porque después cambian la nota.)

Adriana se excitó violentamente cuando unos fotógrafos de medios locales irrumpieron en el salón para tomar imágenes desde arriba (recuerden que el gimnasio está ubicado sobre una panadería frente a la estación).

Finalmente, y al grito de "Sáquenle una foto a las alumnas", culminamos una semana algo loca para todos y todas.

(Luego de la clase yo misma me apersoné en la marcha, para defender a capa y espada los derechos de los hippies de cabellos sucios y morrales mohosos.)

1 comentarios:

  1. Awixumayita said...:

    Hola!!!
    Busqué adriana por internet, y encontré contigo!!
    Me llamo Adriana, soy de España y me encantó tu blog.
    Esto es glamour y no lo de la Pantoja.