Oh my Outlet 2

5/31/2011
Bienvenidas a una nueva entrega de Oh my outlet!, la sección de conglamour en la que te acercamos opciones cancheras para billeteras modestas.

Hoy tenemos esta cartera del outlet de Nina Piu (Aguirre 782) de tela gamuzada negra, con detalles de trenzas en las correas y dos lindos bolsillos en el frente.


Verán que no tiene cierre principal, lo que la hace presa fácil de los amigos de lo ajeno, especialmente en el transporte público. Esto en un principio, admito, me trajo algunas dudas, pero después ví que la división del centro es en realidad un bolsillo con cierre, perfecto para poner las cosas de valor, mientras que el monedero del maquillaje, los pañuelitos de papel y todas los cachivaches que nadie querría robarse pueden ir cómodamente en los demás compartimientos. Tiene, además, un bolsillo con cierre en la parte de atrás, ideal para el móvil.




La única contra que tiene es que se le pegan las pelusas y los pelos de la gata, pero con el rodillo autoadhesivo sacás todo en un periquete. En las fotos se ve de qué hablo.

Esta cartera me resulta muy práctica para ir a trabajar porque me entra el táper de la vianda y no tiene ese look tobara de la mayoría de las carteras símil cuero.

¿El precio? $65.

Sí, $65 por una cartera de costuras impecables y linda tela, en un modelo clásico y funcional, sin mayores pretensiones. En el mismo local hay varios modelos y tamaños.

¿Cómo la ven?

Cosas que pasan en la estación Agüero

5/27/2011
Lunes. Primer día en la oficina nueva. Línea D que jamás tomo para este lado a esta hora. Demorado. Bajo al andén y está parado el tren de enfrente. Miro.

Está mi ex (sí, el Chango), que me ve. Eye contact a pleno y yo pienso que por qué mierda me puse estas calzas y que menos mal que me maquillé y que ¿cuántos millones de habitantes tiene esta ciudad del demonio? ¿Qué probabilidades tenés de coincidir en el transporte público con alguien que no ves hace tres años? ¿Está bien o está gordo? Es un extraño, ¿no? Sí, después de todo este tiempo y toda esta vida, es un extraño.

Entonces le sonrío, le tiro un beso (?) y llega mi subte.

Vidas paralelas #1001

5/17/2011
Vendo todo y saco un crédito para comprar un campito cerca de San Pedro. Me dedico a la agricultura. Puede ser al cultivo de cítricos, aunque van a tardar muchos años en crecer los árboles, o de tomate o de arándanos, no sé. Tengo una casita en una planta, chiquita pero muy luminosa, y hago caminatas larguísimas por el campo todos los días. Tengo varios perros grandotes y a Mora, que está feliz con más sol y espacio para correr. Aprendo a manejar bien para poder moverme. Me compro una chata y la uso para trasladar las verduras y los dulces caseros que vendo al costado de la ruta. No voy nunca a la ciudad y paso años sin tomar el subte. Leo mucho y escribo, mientras disfruto de una vida al aire libre, en contacto con la naturaleza.

Soñé con sánguches

5/13/2011
Soñé que me tenía que mudar. Vivía en mi casa de la infancia, en Ezpeleta, y era hora de embalar las cosas de mi cuarto, que en esa época ya era el altillo de la casa. Empezaba por la biblioteca y de repente, entre los libros, empezaba a sacar sánguches, todos podridos, pasados, secos. Había sánguches de miga, algunos pebetes y un montón de sánguches de vacío y lomitos. Casi todos tenían lechuga.

Yo los iba apilando sobre la alfombra celeste y quería sacarles una foto para subir a twitter, pero no podía encuadrarla bien. Ningún ángulo llegaba a hacerle justicia a la enormísima cantidad de sánguches en mal estado que había en mi cuarto.

Luego las paredes desaparecían y la habitación estaba emplazada en una especie de parque lleno de gente, y yo me seguía preguntando por qué había guardado todos esos sánguches y por qué no me los había comido. ¡Cómo no los había visto antes! ¿De dónde habían salido?

¿Alguien tiene idea de qué puede significar esto?

Oh my Outlet 1

5/10/2011

¿Te encantan los blogs de moda pero no podés copiar ningún look por una cuestión de talle o solvencia económica? No te preocupes, llegó "Oh my Outlet", la sección de Con Glamour en la que podrás enterarte de las mejores ofertas en medidas razonables.

Para hoy tenemos estas babuchas animal print de modal grueso ($35), compradas en el Quilmes Outlet (Yrigoyen y San Lorenzo). Hay de muchos estampados, hasta el talle 4. Yo soy talle 2. Sí, 2, porque son los talles del conu; incluso en el resto del Outlet encuentran babuchas hasta el talle 10. También hay en otros modelos, sin pincitas y lisas, que salen $29.

Las combiné con una remera blanca lisa de mangas largas y escote redondo amplio ($30) de Nash (Sta Fé 2613) y un sweater color petróleo de vaya a saber dónde, tiene mil años.

Este outfit lo usé para recibir al pintor en casa y para ir a comprar arroz integral y galletas de gluten al chino. A la tarde tengo una reunión y voy a reemplazar el sweater por un maxi cárdigan también negro comprado en Nash ($74) y una chalina con pomponcitos negra comprada en Av. Florida ($15)

Las babuchas hacen un poco jamonuda (aunque no tanto, no es tan trágico) y no disimulan ni contienen, pero son comodísimas y cancheras y por eso las elegí para los días de autoestima alta.

¿Te animás o decís "paso"?


(Oh my Outlet es idea de @laquejica)


Cofig - café de higos

5/05/2011
En los últimos años los productos sanos y naturales fueron cobrando cada vez más protagonismo hasta convertirse en verdaderas estrellas. Cada vez son más los mercados orgánicos y comercios especializados, y los programas sobre cocina saludable se multiplican casi con la misma velocidad que los sitios web sobre gastronomía gourmet.

Mi hallazgo más reciente relacionado con esta tendencia fue, sin dudas, el COFIG.



El COFIG es una bebida instantánea a base de higos negros mendocinos, 100% natural y supuestamente"ideal para reemplazar el café", ya que no contiene cafeína. Afirma ser una gran fuente de antioxidantes, no producir acidez y ser una buena fuente de energía.

En su sitio web afirman que la receta es un secreto familiar transmitido de generación en generación y que el COFIG es muy aceptado por los niños por su sabor delicioso, aunque me atrevo a poner en duda esto último.

Viene granulado, en una presentación muy similar a la del café instantáneo, aunque no se disuelve tanto y deja una borra un poco molesta en el fondo de la taza.

Puede consumirse como bebida caliente o helada tipo refresco, y basta media cucharadita para preparar una taza grande.


Yo lo preparé caliente y su sabor me resultó novedoso y bastante agradable. Es un punto intermedio entre un jugo caliente y un té, con una textura algo más densa. Tiene un aroma muy frutado y hay que tener cuidado de no pasarse con la cantidad porque si no queda muy espeso.




Además de tener un nombre maravilloso (¡"cófig", se pronuncia como "coffee"!), el cofig me sorprendió. No es ni rico ni feo, pero tiene mucho sabor y perfume a fruta y es una manera natural de mantener tu ritmo intestinal constante y saludable.

Lo voy a seguir tomando, aunque creo que es una de esas cosas que entran en la categoría "gusto adquirido".

Compré mi frasco en San Rafael en un local que vendía productos regionales, pero acá lo consiguen en las dietéticas. No me acuerdo cuánto sale, pero creo que el frasco grande, que tiene 190 grs y rinde 150 tazas, rondaba los 40 pesos.

Hay más info en la web oficial de COFIG .