Thank you, Mr. Draper

9/29/2010
Don Draper está buenísimo. No puede más de lo bueno que está, eso es cierto. Lo tiene todo. Es muy hot, brillante, creativo, se viste bien, tiene dinero. Un detalle es que debe oler pésimo pero me imagino que todos los hombres de esa época olerían así.

Lo que me parece que nos debería generar una reflexión es por qué nos resulta tan atractivo un tipo que caga sistemáticamente a la mujer y es un mentiroso lleno de vicios, parco y frío como un iceberg; y no me digan que es porque "lo lastimaron mucho y tiene una coraza para protegerse pero debajo de esa fachada de dureza se esconde un hombre tierno y sensible", eh. A mamá no . Supongo que depende del lugar en el que nos ponemos nosotras, qué queremos, qué creemos que nos merecemos y todas esas cosas que hablamos con el analista o en twitter.

Por suerte -y de esto me dí cuenta hoy- a mí no me gusta Don Draper. ¿Qué quiere decir esto? Que la terapia rindió sus frutos: mi inconsciente no se siente atraído por soretes y disfruto de rodearme de gente amorosa que me trata bien en de vez de sufrir por gente que no vale la pena.

Estoy creciendo, chicos. Ahora sólo me queda no querer fugarme con Greg House, pero eso lo veo más difícil.

(¿Qué otros tipos hot-nocivos hay? Pienso en Sayid pero Sayid era bueno, lo mismo que el agente Fox Mulder.)

Un mundo ideal

9/24/2010
- ¿Cómo vamos?
- En subte. Siempre me preguntás lo mismo, la próxima si querés te invento un medio de transporte.
- ¿En helicóptero?
- No, te voy a decir que nos teletransportamos.
- ...
- ...
- No, que estaba pensando, te iba a decir "si existiera la teletransportación me vuelvo a vivir a Quilmes", pero en realidad sería lo mismo, porque cuando quiero ir a Quilmes me teletransporto y ya.
- ...
- En realidad, pensá lo que significaría para el régimen de valoración de la propiedad. O sea, si todos pudiéramos teletransportarnos a donde quisiéramos, podrías vivir en cualquier lugar, o sea que cambiaría toooodo el sistema capitalista ¿entendés?
- En subte.

Plaza San Martín - 15 pm

9/17/2010
Cómo me gusta plaza San Martín. Estoy secretamente enamorada del muchacho que toca la gaita después del mediodía. No está todos los días, pero cuando lo escucho me siento muy cercana a hacer un viaje largo y conocer lugares nuevos. En realidad, si me pongo las pilas, podría. Es cuestión de organizarse. Si dejo de salir tanto y agarro varios laburitos freelance puedo ahorrar y en un año y medio irme a Europa o a la India. O a Tailandia, aunque no hablo el idioma. Hindú tampoco, en realidad. También me gustan las mañanas como la de hoy, soleadas pero con viento. Clima para saquito, diría mi vieja, que tiene los brazos gordos y rollos en la cintura como yo.

Igual no hay nada más lindo que el comienzo de la primavera. En Quilmes los tilos dan flores y todas las calles se llenan de perfume, pero en plaza San Martín no hay olor a nada más que a humo o a camión. Siempre paso por ese bar tipo parisino de la esquina de enfrente, al lado del Palacio Paz. Nunca entré, pero me imagino que la gente elegante toma ahí su té con tarte tatin.

El cambio de aire siempre me pone de buen humor. La gente trae tápers y almuerza relajada. Los bancarios se arremangan las camisas y las mujeres cierran los ojos y miran al cielo, convencidas de que esos cinco minutos se van a convertir, con el transcurso de las semanas, en un bronceadito saludable. Es mentira, pero ellas lo siguen haciendo.

Uh, ¿y esos? Un chico y una chica de, como mucho, 18 años. Les paso por al lado y veo que ella medio que está llorando. Él le debe estar diciendo que está todo bien, que la re "aprecia" pero que en este momento no está buscando nada serio. Y ella le dice, seguro, que no entiende, que por qué ahora, si estaban súper. Estoy convencida de que él le explica que, de verdad, no es nada personal, que le tiene "el re cariño", pero que no le quiere mentir, que él va de frente y no la quiere lastimar. En realidad está tratando de que ella no se ponga a gritar en el medio de la plaza, pero tiene bien claro que tiene ganas de aprovechar la primavera y coger con otras minitas. Supongo que eligió la mejor época para dejar a la chica, porque ya pasó el invierno de ver películas en el sillón y empiezan las birritas con maní o palitos tipo siete y pico. Este es el momento del levante por excelencia, porque después ya hace demasiado calor.

Ella sigue con los ojos llenos de lágrimas y él le agarra las manos en el exacto instante en que ella entiende que, en serio, se terminó. Y yo sigo de largo, igual de enamorada del gaitero que siempre. Ojalá este año me pueda ir de vacaciones.

Extremismo?

9/16/2010
Me acaban de sugerir que ir al patio de comidas con tu pareja es exactamente lo mismo que tirarse pedos delante de él/ella en lo que a nivel de vida se refiere.

No estoy de acuerdo ¿y vos?

Llamó el creativo, que no llega, que arranquemos nomás



Esta es la nueva publicidad de Arroz Gallo Oro.



Esta es Lady Pasta.



Y esta es Diana Arroz.

Inspiración, chicos, inspiración.

Depilación láser sesión 1: Total failure

9/10/2010
Les conté que me iba a hacer la depilación láser y estaba feliz, pero todo empezó como el culo.

Con la oferta de Groupon de hace un par de semanas, compré 4 sesiones de depilacicón láser de axilas en Salud&Estética, un centro copetudo de Recoleta, por $190. Un gangón, lo sé, y por eso accedí a ir a un lugar así y no a otro en una zona menos burbuja y más cercana a la realidad.

El día anterior me llamaron y me dijeron con mala onda "mirá, te aviso que vengas puntual o no te vamos a atender. Tenés turno 8 y cuarto así que si no estás a esa hora no te atendemos", así que eso me tendría que haber dado la pauta de que algo iba a ir mal.

La chica que me había dado el turno ya me había comentado las indicaciones: un mes antes de empezar con las sesiones sólo podés rasurarte. Nada de cera ni silkepil. Ese día no podés usar desodorante, y durante todo el tratamiento no podés tomar sol ni usar ninguna crema con vitamina A en la zona. Así que hoy me levanté a las 7 para llegar bien, me duché y salí para el lugar, con los pelitos negros y pinchudos.

Llego. Me atienden dos minitas que no voy a describir porque después me dicen que soy gorda resentida y discrimino. Lo único que diré es que eran muy delgadas de cerebro pero se creían Tyra.

- Ah, venís con ese descuento, mirá, te cuento que hoy no te vamos a poder atender porque te dieron un sobreturno
- Pero yo llamé para pedir un turno, cumplí con todas las indicaciones y vine a las ocho y cuarto de la mañana. Nunca me dijeron que era un sobreturno. Además, para qué voy a venir si no es para depilarme, si las indicaciones me las dieron por teléfono.
- Bueno, te cuento que la oferta es por la mitad del tratamiento. La otra mitad te sale 830 pesos porque te hacemos un descuento especial. ¿Querés pagarlo ahora? Porque va a aumentar todo el tiempo, pensá que ya te estás llevando las sesiones a un precio bastante bajo, no sé si tenés idea, pero el precio que estás pagando es ridículo, nosotros hicimos la promoción para que vengan y paguen el resto del tratamiento.
- Quedate tranquila que me queda bien claro. De hecho, por eso me lo estoy haciendo acá, por el precio. Primero quiero ver cómo es el tratamiento, ¿dale? Si nisiquiera me vas a atender hoy...
- Ok linda, pero te aviso que va a aumentar todo el tiempo el precio.
- Dame un turno, por favor.
- ¿Cuándo querés venir?
- Decime qué tenés cualquier día después de las 19.
- A la tarde no tengo nada. ¿Podés venir al mediodía?
- No, estoy trabajando al mediodía. Dame para las ocho de la mañana entonces.
- Te cuento que vinieron más de 400 personas por esa oferta de Groupon y hay una sola médica y una sola máquina, no puede ser, estamos sobrepasados. Esto se llenó de "gente" que viene por la oferta esa.
- ¿Me das el turno?
- Jueves 23, 8:30.
- ¿Te fijás que sea un turno de verdad y no un "sobreturno"? Porque es un poco temprano para venir a que me des la misma información que me diste por teléfono.

Me fui y caminé por Recoleta hasta que se hizo hora de ir a la oficina, porque si venía como estaba me iba a pelear con todos los clientes y no me coparía quedarme sin trabajo ahora que tengo que pagar un alquiler y precios desorbitantes de Capital.

La verdad, pocas veces me trataron tan mal, me miraron tan despectivamente y me hicieron sentir tan incómoda.

Así que vamos con 3 tips para Salud&Estética:

1) Si no tenés infraestructura no lances
una promoción que te va a traer mucha gente

2) Si das un turno para que la gente venga a buscar una fotocopia con la misma información que le diste por teléfono avisale, porque las 8 de la mañana no es el mejor horario para ese tipo de actividad sin sentido. Lo mismo corre para la persona que te llama el día anterior y te dice que no te van a atender si no llegás puntual. Qué, ¿no me vas a dar mi fotocopia?
¿No me vas a abrir la puerta? ¿Hay cola de mujeres esperando por recibir un documento de word con faltas de ortografía? Qué extraño, yo no ví a nadie.

3) Finalmente, si no querés que tu centrito de estética para viejas zánganas mantenidas se te llene de "pardas" como yo, no lances un descuento gigante que es la única manera de que podamos acceder a tu servicio ridículamente costoso.

Y a ustedes, amigas, me encantaría contarles sobre el tratamiento pero después de esta experiencia mi única recomendación por hora es: no se hagan nada en este lugar porque los atienden como el orto.

Girl power!

9/08/2010
Años, mínimo 15, de contar días, de regular el guardarropas, de elegir mangas y manguitas en función al trabajo de la naturaleza.

Una década y media de mirármelas de refilón para chequear que esté todo ok, de llevar en la cartera un instrumento ad hoc para solucionar el tema si surgiera un imprevisto, y de vivir aterrada de que alguien se diera cuenta de que en esa zona pasan cosas.

Veranos calurosos a la espera de que mi cuerpo hiciera su trabajo para yo hacer el mío y terminar con la amenaza que, indefectiblemente, volvería a cernirse sobre mí a los pocos días.

Pero esa era está a punto de terminar. Llegó la hora de la verdadera revolución femenina.

Este viernes, amigos, arranco con la depilación definitiva en las axilas.

Shoot the bear - Don't shoot the bear

9/06/2010

El momento más romántico de mi vida

Nos duchamos, casi a oscuras. Me apoyo contra su pecho un poco peludo, lo abrazo, cierro los ojos, contengo la respiración y dejo que me corra el agua caliente por la cara y el cuerpo mientras él me desenreda el pelo para que se vayan los restos de crema de enjuague con todo el cuidado del mundo. Todo huele a jabón y yo estoy bastante feliz.

Visto en Tandil - maravilloso

9/03/2010

feb 2009 - sep 2010

9/02/2010

Cuando te separás, hacés un duelo. Esto lo sabemos todos. Primero llorás mientras él pone sus cosas en bolsas de coto y se va para no volver. Después lo odiás, después querés que vuelva, después lo volvés a odiar, después lo llamás por teléfono para putearlo, después llorás, después comés pizza, después hablás tres días seguidos de él con tus amigas, después llorás, después empezás terapia, después dejás terapia y arrancás el gimnasio, después tomás vodka tónic, después le mandás un mail para ver cómo está, después llorás y después comprás todo light y empezás a salir con tipos nuevos.

Y ahí, más o menos, termina el duelo y arranca la soltería. Un día salís con uno que al final no te gustaba, otro día salís con otro que te encanta pero no te da bola. En un momento se te enamora uno y no te lo podés sacar de encima y lo terminás bloqueando de todos lados para que no rompa. La semana siguiente te despertás en la casa de un perfecto desconocido, y un par de sábados más adelante te morís de amor por uno que conociste en facebook, lo ves un par de veces y termina todo como el orto.

Mientras tanto, tu vida social crece hasta que sos una especie de pulpo con varios grupos de amigos, una lista de ocho bares con buena barra y doce restós cuya carta conocés de memoria. Tu casa es un quilombo, la heladera está vacía y laburás los domingos para llegar con todo lo que le debés a tus múltiples jefes/clientes porque te la pasás fiesteando las noches de semana. Ni te das cuenta de qué estás haciendo con “tu vida” porque estás muy ocupada… viviendo.

¿Y qué pasa en medio de todo eso? Te ofrecen un laburo copado y de repente tenés los fines de semana libres. De tanta prueba y error te cae un pibe que te gusta en serio y usa cinco especias diferentes para condimentar un arroz. Todo se empieza a "ordenar". Ahí también se acaba la soltería y tenés que hacer un nuevo duelo, pero eso es otra historia.

Tampoco sabés hacia dónde estás yendo, tu carrera profesional no está ni cerca de encaminarse, en tu casa la gata sigue cagando afuera de la cajita, el jean te sigue haciendo muffin de carne y tu viejo te sigue preguntando cuándo lo vas a hacer abuelo; pero entonces te acordás de que tenías este blog y te ponés contenta.

Hola, che.